viernes, 22 de noviembre de 2013

Película de la semana: Berlin Calling

Portada

El año 2008 empezaba su agonía, como primer año del colapso del sistema neoliberal. Corría octubre de aquel terrible año  y los cines alemanes, acogían en su cartelera, un esperado drama a la orden del día.
El exponente del techno europeo Paul kalkbrenner se ponía en la piel del protagonista del film, como Martin Karow (AKA Ickarius), lo que añadía un potente aliciente a la obra del director aleman Hannes Stöhr.

La película, a grosso modo, trata de un importante dj y productor, que gira y es reconocido por toda Europa: DJ Ickarius (Paul Kalkbrenner) junto con su novia y manager, Mathilde (Rita Lengyel). Ickarius, coquetea normalmente con las drogas, pero no le supone un inconveniente para llevar a cabo su trabajo por todos los rincones del panorama europeo. Está a expensas de sacar lo que va a ser su obra magna, que va a romper los esquemas de la música europea. Cuenta con algunos problemas con la discográfica, pero eso no le preocupa a Ickarius, que vive solo para el y su música. Hasta un día en el que un mal viaje, le lleva a una "sobredosis" y es ingresado en una clínica psiquiátrica, por su comportamiento errático y para analizar la sobredosis, entre leves episodios de esquizofrenía, donde conocera a la doctora Petra Paul (Corinna Harfouch) lo que le llevará a un capítulo crítico en su vida.

Paul Kalkbrenner y Rita Lengyel

El film, provoca que nos metamos en la piel de la coprotagonista pero sobre todo del protagonista, sufriendo pequeños momentos de angustia, por la situación, en una linea, que se va torciendo cada vez más, sabiendo, que todo se va a poner muy feo para Ickarius, que solo piensa en acabar su disco.
Sin duda alguna es un apasionante viaje entre las drogas y la locura, con una imagen muy correcta, aunque para ser sinceros, la obra no destaca por su exquisita fotografía, fuera de lo normal. Aunque si que nos deja planos para el recuerdo en todo momento, sabiendo jugar con la imagen y la situación. Todo esto va acompañado  por una magistral banda sonora, toda a cargo de Paul Kalkbrenner, que nos va adelantando durante todo el film, lo que será el disco de DJ Ickarius, una música que encaja en todo momento y que esta colocada de una manera soberbia a lo largo de toda la película, provocando que las sensaciones emerjan. 

En resumen, ya que hacer una crítica de una película, es algo más confuso a mi parecer, ya que tampoco se sabe, cuando se habla poco, o se habla mucho , lo que seguramente provocaría una aparición masiva de Spoilers.  Tenemos de una película, del denominado y fascinante cine independiente, que sabe salirse de los esquemas, haciendo grandes obras e historias (sobretodo en el cine alemán, un cine que a mi sinceramente me apasiona, porque juegan y saben manejar todos los aspectos de un film con gran maestría) que nos introduce en una historia, profunda que nos atrapa casi desde el primer momento, quizás por su música o por la curiosidad, impidiendo que apartemos la vista de la pantalla. Contándonos una historia, para nada fuera de lo normal (Me refiero: Los problemas con las drogas están en todas las ciudades a la vuelta de cada esquina) tan actual y real como la vida misma. Con Paul Kalkbrenner como protagonista, con un papel, no magistral, pero si bueno, más que correcto y el sí muy buen papel de Rita Lengvel, junto con lo que es, probablemente, el aspecto más destacable del film, su música. Una película, muy recomendada para ver en cualquier momento.



trailer.


Ficha técnica.

Titulo original: Berlin Calling.
Año: 2008.
Director: Hannes Stöhr.
País: Alemania.
Duración: 105 min.
Genero: Drama.
Reparto: Paul Kalkbrenner, Rita Lengyel, Corina Harfouch, Araba Walton.




sábado, 19 de octubre de 2013

Recomendación musical de la semana: Asian dub Foundation - punkara (2008)

Portada

Corría el año 2008 la crisis financiera comenzaba a socavar  el sistema neoliberal, mientras en Europa comenzaban a hacerse latentes gracias al shock de la crisis las primeras medias neoliberales. En el otro lado del globo, Fidel Castro dejaba la presidencia cubana en manos de su hermano Raul Castro y Barack Obama era elegido presidente de los EE.UU. Mientras tanto en el continente europeo, en Londres concretamente, unos jóvenes músicos que se habían ganado muy merecidamente el titulo ser una de las mejores bandas en directo del Reino Unido, se reunían en los estudios naive records para grabar lo que sería su sexto álbum de estudio: Punkara. Hablo del colectivo musical Asian Dub Foundation.

Asian dub Foundation nace en 1993 en un taller de tecnología musical de Londres para jóvenes asiaticos. Londinenses de padres asiáticos dieron sus primeros pasos en la música con un EP titulado Facts & fictions del año 2005, como primera prueba de la unión del Dj Dr. Das con el MC Deeder Zaman y un Dj más: DJ Pandit G  tabajador por los derechos sociales. Esta formación se completaría con el guitarrista  Chandrasonic y en ese mismo año con Sun-J. El conjunto rompería los esquemas del Hip-Hop con unas bases electrónicas nunca vistas hasta el momento que combinaban Drum 'n' Bass con ritmos originarios de Asia, Reggae y unas rimas comprometidas y combativas totalmente.

Después de grandes discos como podían ser Tank o Enemy of the enemy. El conjunto ingles lanzaba al mercado el mencionado anteriormente, un 13 de octubre Punkara. Album que al contrario que su predecesores seguirá una estética menos lineal, combinando multitud de ritmos y melodías, con una linea oriental mucho más marcada que sus anteriores trabajos. 
El disco se abre con Superpower, El cual nos introduce de lleno en el porque el conjunto tiene ese nombre. A un pequeño arpegio de corte oriental se le suma una voz femenina, el primer sample electrónico y un bajo que crean una atmosfera digna de bazar indio. El tema se funde con la entrada del ritmo rápido que se combina con distintos sonidos que llevan con ellos olores de tierras lejanas, en los cuales se une una poderosa voz Ragga uniendo fuerzas para llevarnos volando durante todo el corte entre sonidos orientales que incitan al movimiento más animal. Es el turno de Burning Fence Que comienza con el estilo de su predecesor, pero con toque más oscuro que desemboca en puro Dub para explotar finalmente en el drum 'n' bass excéntrico sobre el que cabalga una voz más rápida y rapera la cual culmina en un estribillo totalmente melódico que quedará atrapado en nuestras cabezas. El tema trae con él momentos de descanso que acaban culminando en el estribillo final, que imprime su última marcha. No fun es el siguiente tema del disco, que por un momento deja de lado la estética más electrónica del grupo para fusionar los ritmos de percusión orientales con su sonido mas rockero, con un estribillo que sería digno de bandas de rock de la década de los 90, otro tema en el cual se mezclan estilos y que cuenta con numerosas partes que transportan nuestras mentes.

Asian Dub Foundation.

Speed of light es el cuarto corte del disco, un oasis en medio del desierto de la electrónica y la velocidad, probablemente su tema más oriental (con permiso del décimo corte del disco, la instrumental Bride of punkara)  en todos los aspectos, combinando los sonidos de percusión típicos de los lugares de origen de los integrantes con una hermosa voz femenina, que junto a la labor de Dr Das y Dj Pandit G a los platos nos dan un falso espejismo de velocidad, que pronto nos descubre la realidad. Ease up caesar nos trae unos ritmos rockeros que se fusionan con el reggae, los cuales nos dan paso a un tema instrumental S.O.C.A que fusiona elementos dub con ritmos electrónicos veloces creados a partir de instrumentos de percusión orientales.

El disco transcurre, como es de esperar en una mezcla de ritmos rockeros, electrónicos, orientales y raperos entre los que encontramos grandes temas como Target practice o Altered statesman.

Nos encontramos ante un mar de ritmos variados, en el que no se desecha nada, la fusión de sonidos como magna candente y el derribo de muros entre diferentes estilos musicales no son un obstáculo para estos ingleses de origen asiático. En definitiva, nos encontramos ante un excepcional trabajo de la banda, que al contrario que sus anteriores discos de estudio, abandona sutilmente los sonidos más electrónicos y raperos a los que nos tenían acostumbrados en sus anteriores trabajos como podría ser su álbum de 2003 nombrado anteriormente Enemy of the enemy, para llevarnos a los sonidos más orientales en el disco más variado hasta la fecha de el conjunto londinense. Todo ello junto a unas letras con un poderoso mensaje social y de rebeldía puramente combativas. Una tormenta de arena que golpea nuestros oídos siendo probablemente su disco más ameno. De escucha obligatoria para los amantes del rap y de la música electrónica, pero más concretamente para los oídos más alternativos.
Nota: Para los amantes del rap, es altamente recomendable Enemy of the enemy o tank por sus tintes más oscuros y raperos.

Ficha Técnica:
Artista: Asian Dub Foundation
Disco: Punkara
Año: 2008
Género: Electrónica alternativa/rap
Sello: Naive Records
Lista de canciones:
  1. Superpower
  2. Burning frence
  3. No fun
  4. Speed of light 
  5. Ease up Caesar
  6. S.O.C.A
  7. Target practice
  8. Living under the radar (ghostplane)
  9. Altered statesman
  10. Bride of punkara
  11. Stop the bleeding
  12. Awake/asleep (versión japonesa)
Duración: 51:

Alberto Arnas "De Arnas Tomar"

Nota: Las imagenes pertenecen a la compleja red que es internet y desconozco a sus autores.

PD: El "Subrayado" en mitad de la reseña, no señala nada destacable, es simplemente un fallo que se ha producido y que no se como remediar, por lo que esta recalcado en negro, para que se pueda leer, ya que en un principio aparecía blanco.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Recuerdos y sentimientos

Como cada día me disponía a bajar aquellas escaleras que se internaban en las entrañas de la tierra, las cuales acogían un laberinto de pasillos, sudor y railes. Me lo sabía de memoria y siempre veía las mismas caras y siempre había los mismos olores que se fusionaban en un cochambroso vagón creando una repugnante atmósfera. Lo único que me alegraba de bajar a aquel pseudo infierno era ella. Siempre sentada en el mismo asiento, con su nariz respingona, una melena roja y ondulada que le caía sobre sus pechos, sus inmensos ojos azules y su cuerpo de escándalo. Nunca podía evitar embobarme mirándola y si por alguna razón nuestras miradas se cruzaban, ella en seguida apartaba la vista nerviosa o dibujaba una tímida sonrisa en su triste rostro, porque estaba triste o eso lo parecía ya que su preciosa cara siempre portaba un aire triste y melancólico que me provocaba una curiosidad innata, pero no se le podía reprochar, yo también estaba triste, pero a fin de cuentas ¿Quién no lo estaba? Todo el mundo portaba ese aire: a unos se les notaba más a otros menos y a otros ni siquiera se les notaba. Nadie se atrevía a afirmarlo, era mejor aparentar ser poseedor de una felicidad falsa, pero todo el mundo lo estaba. A todos nos faltaba algo, quizás fuera nuestra parte humana, la cual se nos arrebataba al nacer casi mecánicamente. Pero tal vez fuera la monotonía de nuestra existencia, o quien sabe también de un modo colectivo y general podía ser lo inamovible que era todo, o al menos eso parecía.

Fuera lo que fuese, la sociedad nunca había sido tan gris, o eso quería pensar yo, porque tampoco lo sabía a ciencia cierta. Probablemente ya no quedaba ni una sola persona que no hubiera nacido entre estas robustas estructuras por las que deambulábamos hasta morir, que nadie quedaba ya que no solo conociera esto, que hubiera vivido en otra etapa de la sociedad.

La historia tampoco nos daba mucha certeza sobre todo esto ya que si estamos aquí y de esta manera era porque habíamos vencido, “nosotros” habíamos dado nuestra sangre para vivir así, “nosotros” habíamos sudado por consolidarlo, “nosotros”, “nosotros” y “nuestros antepasados” habían luchado contra el terror para que, esta vez sí, nosotros viviéramos tal y como vivimos.

Mi cabeza evocaba normalmente recuerdos de juventud, pero aunque en cierto modo lo seguía siendo, mi cabeza ocupaba otros asuntos. Estos recuerdos poco a poco se difuminan en una homogénea masa, que es la línea de mi vida en la que pocas cosas son nítidas del todo. Quedan solo leves recuerdos que me agrada recordar. Había uno que nunca iba a poder olvidar, no sabía con toda convicción si era agradable o amargo como el chocolate más puro pero las palabras que aquella tarde oí se mantenían candentes en mi cabeza. Tan candentes como la duda que tenía sobre todo lo que me rodeaba. Mi abuelo me contaba historias de cuando el era joven, claro,  él ya había muerto hace muchos años y cuando tuvimos esa conversación, si se le puede denominar así ya que solo el hablaba, yo era un niño y la mitad de las cosas no las entendía e incluso hoy en día me costaba entenderlas o entendía solo parte de la totalidad de su significado. Mi querido abuelo había vivido la gran crisis, una crisis que fue tal en todos los aspectos de la sociedad y provocó que se tambalearan todos los estadios de dicha sociedad del momento. De eso trataba la historia de aquella tarde, me dijo que los términos que deberían estar latentes en todas las cabezas humanas ya casi estaban olvidados por aquel entonces y muy pocos conocían su significado pleno. También decía que antes e incluso durante la gran crisis, la gente aún reía y actuaba como si no pasara nada, ignorando lo que sucedía y que esos mismos que la ignoraban, dejaron de reír cuando entendieron el cariz que había tomado la situación pero entonces ya era demasiado tarde y ya estaban todos condenados. Siempre recalcaba y exclamaba las palabras “clase” y “lucha” y otras más difusas en las que no hacía tanto énfasis como podían ser “viejo” o “fantasma”. Yo, claro, lo escuchaba con admiración, pero tristemente no lo entendía del todo y ahora… Ahora no hay cosa de la que me arrepiente más que de no haberle preguntado por esas historias, porque en realidad el no quería divertirme, no buscaba entretenerme, su objetivo era algo más complejo, este era trasmitirme algo y en cierto modo así lo hizo, ya que sus palabras retumbaban en mi cabeza, cada día, en cada situación, a las cuales les había dedicado cierto tiempo como si de una misión personal se tratara.

El traqueteo del metro y unas campanas me despertaron de mi furtiva y repentina evasión y casi todo seguía exactamente igual.

-Próxima parada: Plaza de Tera – Dijo una fría y seca voz femenina por el megáfono del metro.

Esta era mi parada, la pelirroja había bajado una antes como era de costumbre y ni siquiera me había dado cuenta de ello. Un tumulto de gente salió apresurada del vagón llenando el andén de la parada y cual rebaño, una masa de cuerpos con cabezas mecanizadas, entre la cual me encontraba, se dirigió a las escaleras que nos llevaban a la salida.

Después de atravesar el laberinto que suponía esa gusanera, subí otras escaleras de nuevo y por fín pude ver el cielo de la Plaza de Tera. Me puse el pañuelo que llevaba anudado al cuello en la cara, de tal manera que tapara mi nariz y mi boca. Ya había pasado el último escalón y me encontraba en la plaza, la majestuosa plaza de Tera. Aquella vez, me quede bloqueado y no me atrevía a dar ni siquiera un paso más, al contrario que el resto de los días pasados de mi vida. Delante de mí se alzaban unos edificios grises y fríos como el hormigón, gente, con la cara tapada al igual que yo, deambulando de un lado a otro, desbocados sin un rumbo en sus vidas, nada más que trabajar para mantener el sistema de pie, sin darse cuenta de que morirían para ser olvidados al igual que la historia cuyas hojas quebradas caían como las hojas secas de los pocos árboles que quedaban en pie. Entre la gente una ligera niebla y siento errar, ya que no es niebla. Y sobre todos nosotros un cielo gris y negruzco que impedía que nos llegaran con fuerza los rayos del sol y al fondo de este columnas de humo que se fusionaban con dicho cielo, creando una terrorífica cúpula que mataba todo y a todos dentro de ella, causa de un mundo mecanizado y masivo, que impedía que alguna vez en tu vida respiraras sin introducir veneno en tus pulmones, ya que, yo no conozco el cielo azul, del que me hablaba mi abuelo. Yo nací, vivo y moriré bajo este lúgubre techo.

Nunca me había fijado en ello de esa manera y estaba horrorizado. Entonces y solo entonces, creo que mi cabeza había llegado a la conclusión de que igual sí había  comprendido las palabras de mi abuelo y que a estas alturas de todo solo nos quedaba una cosa por la que merecía la pena vivir y dar la vida: Himnos de rebelión .


Alberto Arnas "De Arnas tomar"

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Recomendación musical de la semana: Pantera - Cowboys from hell (1990)


Pantera - Cowboys from Hell


Portada.

Hacía casi ya un año del primer aniversario de la caida del muro de Berlín y la Unión Soviética de Gorbachov estaba cerca de su colapso final, debido a la introducción del capitalismo en sus entrañas cual plaga. Mientras tanto en el otro bloque del mundo, concretamente en Irving, Texas. Los hermanos Abbott: Dimebag Darrel y Vinnie Paul, junto al bajista Rex brown y el vocalista Phill Anselmo que se había incorporado al conjunto tres años atras, se disponían a sacar a la luz un trabajo que rompería los esquemas de la música, sobretodo en la escena metalera, en la cual la curtida y poderosa oleada Thrash que había arrasado en la década de los 80, ya estaba agonizando y su vida pendía de un hilo.
Dicho trabajo recibía el nombre de Cowboys from Hell. Para muchos fans el álbum debut de la banda, ya que sería el sonido que adoptaría la banda y por el que se le conocería. En mi caso lo considero más un renacimiento, el renacimiento de un hijo prodigo de la música, que solo con su primer álbum sería capaz de alcanzar el disco de platino.

Este insólito álbum empieza con lo que se convertiría en un himno de la banda, digno de tumbar a cualquier mastodonte y destrozar las gradas de cualquier estadio. Hablo de la canción homónima del mismo Cowboys from Hell, la cual comienza con un riff que se apodera de los oidos de los oyentes para dar paso a una batería muy marcada y un bajo contundente que deja paso a la voz rota y desgarrada de Phill Anselmo para adentrarnos en el principio de la odisea por los bastos terrenos sureños de EEUU, la guitarra del maestro de los riffs "Diamond" Darrel Abbott, cabalga durante toda la canción hasta un lento solo que da una tregua a nuestros oidos para romper de nuevo a la pesadez del principio, el fin seco del primer corte del disco da paso a Primal Concrete Sledge, donde el bajo y bateria como una apisonadora avanzan sobre nuestros cuerpos para dar pie a el riff principal, mucho más contundente y pesado que el corte anterior, que pese a ello no escatima en velocidad, una velocidad frenética por la batería de Vinnie Paul y una voz mucho más grave de Anselmo.

Pantera


Después del devastador paso de psycho Holiday y Heresy, estas cuatro bestias nos dan un respiro llegando al ojo del huracan, con un tema que quedaría para la posteridad Cementery gates mucho más relajada que sus predecesoras pero no por eso falta de dureza. El quinto corte del disco, comienza con una dulce guitarra acustica y la voz más relajada que muestra Anselmo, para poco a poco toma un cariz mas desgarrador y pesado fusionándose, la contundencia del estribillo con una relajante estrofa durante toda la partitura, para culminar al fin en un precioso y emotivo solo que de golpe y porrazo, arrasa nuestros oidos adquiriendo velocidad junto a la vuelta de un pesado riff, para acabar con un toque macabro y un sabor muy dulce. Ese final descendente da paso al huracán que supone Domination, el cual comienza con un desgarrador grito que sin anestesia introduce otro gran riff de Dimebag Darrel, rápido a la vez que pesado que combina con unos cambios de batería, junto con la vuelta de la desgarradora voz de Anselmo del principio del disco. Este sexto corte, combina lentitud con velocidad, desde una estrofa lenta va acelerando hasta un rápido estribillo que vuelve la riff que ya habíamos escuchado al principio. El segundo estribillo da paso a un potente fraseo de bajo que se cubre con las cuerdas de la guitarra de Darrel, para culminar en la traca de la final de la canción: Nuevamente nuestros oidos captan un inaudito Riff junto con una bateria que consiste en bombo y caja sin nada más que intercalando uno y otro, dando la sensación de lentitud y pesadez, mucha pesadez, sobre la que camina un flamante fraseo de dos o tres nota que termina en una contestación de guitarras, con el mismo matiz de pesadez.

Dimebag Abbott Darrel 1981 - 2004 (R.I.P)

El disco continua en un demoledor terremoto de riffs, velocidad y dureza en el que ningún integrante de la banda flaquea, cuya única intención es dejarnos perplejos y con la boca abierta, con un disco en el que en todo momento nos golpea una y otra vez hasta caer rendidos a sus pies.

Pese a ser el primer álbum del renacimiento de Pantera, no implica que probablemente sea el mejor disco de la banda. Sigue una linea marcada, pero que no se hace para nada pesada ni monótona debido a la complejidad y variedad de las canciones que lo forman en todos los sentidos. A la parte instrumental hay que sumarle probablemente la que es la mejor forma de Anselmo, con una voz desgarradora potente, pero que afila sus cuerdas vocales para introducir rompedores agudos que noquean a cualquier oyente. Esta voz, puede que se eche en falta en los próximos discos de la banda como será otro grande del genero Vulgar display of power (1992). 

No todas las bandas pueden decir que marcaron un antes y un después y que servirán de inspiración a futuras generaciones, pero el cuarteto sureño si. Tomaron el Thrash de la década de los 80 y su agonía la transformaron en sus entrañas escupiendo un nuevo genero en el mundo del metal: el Groove metal que continuaran grandes bandas como Machine Head.

En definitiva un disco de escucha obligatoria, para los amantes del metal y para los que no lo son. Todo un portento técnico y pesado que no permitirá que lo escuchemos una sola vez, del cual uno no se cansa, y puede escuchar una vez tras otra.

Ficha técnica:
Artista: Pantera
Disco: Cowboys from Hell
Año: 1991 
Genero: Thrash/Groove metal
Sello: Atco Records
Lista de canciónes: 
  1. Cowboys from hell
  2. Primal concrete sledge
  3. Psycho holiday
  4. Heresy
  5. Cementery Gates
  6. Domination
  7. Shattered
  8. Clash With reallity 
  9. Medicine man
  10. Message in blood
  11. The sleep
  12. The art of Sheredding
Duración: 57:46.

Alberto Arnas "De Arnas tomar"

Nota: Las imagenes pertenecen a la compleja red que es internet y desconozco sus autores.

lunes, 16 de septiembre de 2013

La realidad

El sol aún brillaba en aquel precioso ocaso, iluminaba la basta pradera que se extendía frente a ellos y las prominentes montañas arcillosas que parecían lanzas las cuales amenazaban al mismo cielo, proyectaban las primeras sombras que vaticinaban el comienzo de la oscuridad, a ese dichoso sol que mantenía la última esperanza de la vida le quedaba poco tiempo para brillar por última vez antes de que el brillo de la luna lo ahogara por completo.

-¿ Qué es el progreso?- le preguntó el joven indio a su padre, mientras contemplaban el final de otro día.
-El progreso, es una invención del hombre, para justificar la deshumanización de la sociedad, de la humanidad, del mundo- Le contesto su padre sin apartar la vista del horizonte - Nosotros somos los últimos vestigios de la poca humanidad que quedaba en este mundo en decadencia, nosotros aún besamos los atardeceres, nosotros aún escuchamos el tomillo, bebemos el frescor y  abrazamos los silencios, sí ellos olvidaran sus despachos, sus tarjetas, las mentiras de su fe... podrían recuperar lo que ellos mismos se arrebataron, buscando su felicidad, su humanidad, encontrando ruina y desesperación.

El muchacho contempló a su padre, sin decir ni una palabra y volvió a mirar como el sol comenzaba a esconderse en la lejanía de la pradera. Su padre rompió el silencio:
-Sabes hijo, nosotros también perdimos humanidad el día que el hombre blanco puso en nuestras manos los rifles y nos proporcionó tecnología, una tecnología que al lado de la suya esta ya obsoleta, son piezas de museo, pero para nosotros siguen siendo maravillas humanas, a las cuales les seguimos teniendo miedo y por eso no nos hemos dejado llevar por su "progreso" por qué tenemos miedo a la tecnología sin control, y al contrario que ellos hemos conservado la humanidad y hemos perdido en tecnología. Aún recuerdo cuando tu abuelo nos contaba a tu tío y a mí cuando el hombre blanco les otorgó los rifles, esa historia nos aterrorizaba a tu tío y a mí, nos contaba como el hombre blanco trasmitió el odio y deshumanizó a nuestros antepasados y provocó que los amigos se matarán entre ellos, que los hermanos se dispararán, que las cosechas ardieran, trasmitiendo con el brillo del fuego el odio del hombre. Al final comprendieron que el verdadero enemigo era el hombre blanco y su ansiado progreso, su deseo de poder y de dominar al otro y usaron sus propias armas para ahuyentar al hombre blanco y a su tecnología.

-Entonces padre - preguntó el joven indio - ¿Nosotros salvamos nuestros espíritus y abandonamos la senda del hombre blanco?
El joven miro a su padre que se mantenía impasible ante el ocaso. El sol alumbraba su curtido rostro, lleno de arrugas, sereno y solemne, como la mayor de las montañas que la tierra había otorgado al mundo, sus ojos se entrecerraron y una lagrima atravesó el viejo rostro del indio.
-Nosotros también estamos condenados, el progreso viene hacia nosotros y tus hermanos y compañeros lo esperan con los brazos abiertos.- siguió el indio- Estamos condenados al odio y a la deshumanización, a perder nuestros espíritus y a luchar por ser el primero. Esta, nuestra realidad, no durará mucho tiempo, por que al igual que la tecnología que nos dio el hombre blanco, nuestra sociedad, nuestros dioses, nuestras costumbres también se han quedado obsoletas.

El viejo se agachó y cogió con cada mano un puñado de la tierra arcillosa que pisaban, la tierra que siempre tendría sus huellas. La noche ya cubría su espalda y la luna ganaba cada vez mas terreno al sol, su sol, ellos eran ya los únicos que lo apreciaban. Extendió los brazos y abrió las manos, el polvo se levanto de sus manos con la suave brisa que corría y los últimos destellos del sol hicieron brillar los granos de dicho polvo, pareciendo estrellas que se elevaban y se unían a sus pocas hermanas que ya brillaban en el firmamento.

-Como este sol pálido que pronto caerá en el olvido- dijo el viejo mientras cogía su rifle del suelo - nosotros también caeremos, y junto al hombre blanco que ya está perdido buscaremos nuestra destrucción mutua, la perdida de nuestras cualidades humanas y solo la muerte podrá liberarnos de esa maldición. Esa es nuestra realidad.

"Esa es nuestra realidad" Pese a lo que decía su padre, el joven jamas iba a olvidar aquella puesta de sol, ni aquel ocaso, que les acercaba a la oscuridad. Al igual que a su padre, una lágrima recorrió el bello rostro del joven indio, mientras para sus adentros se repetía: Esa es nuestra realidad.




Alberto Arnas "De Arnas tomar"